El dado de apuestas

doubling_cube.jpg

El dado de apuestas le añade otra dimensión estratégica al backgammon. Parecido a un dado normal, tiene seis caras numeradas (2, 4, 8, 16, 32 y 64). Normalmente, se coloca el 64 hacia arriba al comenzar a jugar. Los números representan el valor que tiene la partida. Girándolo al dos, por ejemplo, doblarás el valor de la partida; después se gira al 4 (4 veces el valor original) y así sucesivamente. El jugador que está a punto de tirar los dados es el encargado de girar el dado de las apuestas si así lo quiere. Gira el dado hasta revelar el dos. El otro jugador deberá decidir si va a pasar (y así concederte la partida) o aceptar la propuesta. En este último caso, su rival toma control del dado de apuestas. En su próximo turno y antes de tirar los dados, él podrá girar el dado para revelar el 4 (si quiere). Si lo hace, deberás decidir si aceptas o no la propuesta. Si no la aceptas pierdes el valor actual del dado; si aceptas pasa a tu control. En Yahoo! Juegos, sólo tiene que hacer clic en Doblar para girar el dado de apuestas.

Normalmente se juega al backgammon como una serie de partidas que gana el primer jugador en alcanzar un número determinado de puntos (un punto por cada partida normal--sin el dado de apuestas). Si se usa el dado de apuestas y al finalizar la partida está en el 4, el ganador consigue 4 puntos (4 veces el valor original de 1 punto por partida), y si además gana esta partida con gammon (rescatando todas sus fichas antes de que usted rescate una), gana 8 puntos (2 veces el resultado final de la partida). Por lo general se sigue la regla de Crawford , que prohibe doblar una partida cuando un jugador está a un punto de ganarla.

El backgammonse juega por una apuesta acordada (o un número de puntos en los juegos de torneo). Durante el transcurso del juego, un jugador que cree tener la ventaja suficiente puede proponer duplicar sus apuestas. Sólo podrá hacerlo al llegar su turno y antes de tirar los dados. Un jugador al que se ofrezca doblar, puede rechazarlo, pero, en ese caso, dará por perdida la partida y pagará la apuesta original. La alternativa es aceptar el doble y seguir jugando por la nueva apuesta más alta. Un jugador que acepta un doble se convierte en el propietario del dado y sólo él podrá realizar el siguiente doble. Los dobles subsiguientes en una misma partida se llaman redobles. Si un jugador rechaza un redoble, deberá pagar la apuesta que estaba en juego antes del redoble. Si no lo rechaza, se convertirá en el nuevo propietario del dado y el juego continuará con una apuesta doble a la anterior. Los redobles pueden aumentar la apuesta original hasta en 64 veces.